¿Por qué es tan complicado aterrizar en Marte?

La Tierra y Marte se parecen bastante, pero no tanto como nos imaginamos.

Mars

Aterrizar en Marte a muchos puede parecerle sencillo, pero la realidad es muy diferente. En los últimos 50 años se ha logrado realizar aterrizajes de naves espaciales en más de media docena de mundos, incluyendo Venus, la luna Titán de Saturno, un cometa y varios cuerpos celestes.

Pero ningún lugar ha resultado ser más complicado que en Marte. Hasta la fecha, solo el 40% de los intentos de aterrizaje han salido bien. Pero a simple vista Marte parece inofensivo, ¿verdad? No tiene nubes tóxicas como Venus, y hay muchos lugares planos para aterrizar a diferencia de un cometa.

Pero el problema no es lo que podemos ver, sino lo que no podemos; el ambiente.

Unas condiciones distintas a la Tierra

La atmósfera de Marte es cien veces más delgada que la de la Tierra. Debido a ello, hace que los paracaídas sean menos eficaces, diez veces menos eficaces.

Entonces, imaginemos que saltamos en paracaídas en Marte y usamos un paracaídas del mismo tamaño que uno que usaríamos en la Tierra. En la Tierra los paracaidistas tocan el suelo a una velocidad terminal de 32 km/h, pero en Marte llegarían a alcanzar los 321 km/h.

Aterrizaje con paracaídas en Marte

Ahora bien, podríamos hacer el paracaídas más grande para reducir la velocidad, ¿no? Y en parte eso es lo que hace la NASA. Por ejemplo, el Curiosity utilizó el paracaídas supersónico más grande que se había realizado por aquel entonces, cuando aterrizó en 2012.

Pero un paracaídas más grandes no podría ser suficiente. Si quisiéramos reducir la velocidad a la misma velocidad de aterrizaje en Marte que en la Tierra, necesitaríamos un paracaídas que 10 veces más ancho, de unos 33 metros de diámetro. Lo suficiente ancho como para cubrir la longitud de casi tres autobuses. Ahora, aquí está el truco: el Curiosity de la NASA pesa aproximadamente 13 veces más que una persona promedio, lo cual significa que, para igualar la velocidad de la Tierra, necesitaría un paracaídas mucho más grande, de 121 metros de diámetro. Pero en realidad el paracaídas de Curiosity ni se acercaba a ese tamaño, tenía tan solo 21 metros de diámetro.

¿Y eso, por qué? Debido a que cuanto más grande el paracaídas, mayor riesgo de que se rasgue. De hecho, el paracaídas más grande jamás construido y probado tiene solo 45 metros de ancho. Y en realidad es físicamente imposible construir un paracaídas lo suficientemente grande, lo que hace que aterrizar en Marte sea arriesgado en el mejor de los casos.

Entonces, ¿cómo lo hacen las agencias espaciales?

Con mucho cuidado

Primero, la nave espacial despliega su paracaídas para reducir la velocidad lo máximo que puede, luego activa sus cohetes para llevarlo durante el resto del aterrizaje.

Aterrizando en Marte

Esto puede parecer no muy complicado, pero si el paracaídas no se despliega en el momento adecuado o si los cohetes no se activan a la altura correcta, el aterrizaje puede fallar. Hasta la fecha, solo tres agencias espaciales han intentado aterrizar en Marte: la NASA, la Agencia Espacial Europea y la antigua Unión Soviética. Ninguna de las tres tiene un registro perfecto.

Entonces, si aterrizar en Marte es tan difícil, ¿por qué lo seguimos haciendo? Además de la Luna, Marte tiene más instrumentos artificiales sobre y alrededor de su terreno que en cualquier otro lugar del sistema solar, y se podría decir que es porque Marte está cerca. O que podría ser el mejor lugar para buscar signos de vida extraterrestre.

También puede ser que con cada nuevo aterrizaje nos acercamos un paso más a la mayor ambición de todas: conquistar Marte.

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