La velocidad terminal y qué pasaría si una hormiga cae desde un avión

Las hormigas son insectos impresionantes. Y más resistentes de lo que nos podamos imaginar.

Hormiga

Si dejáramos caer una hormiga desde un avión en altitud, ¿qué crees que pasaría? ¿Morirá al chocar contra el suelo? ¿Tal vez la presión atmosférica acabaría antes con ella? ¿Se la llevaría el viento?

Dejando de lado posibles variables como el hecho de que el avión se encontraría en movimiento o las posibles condiciones climáticas, supongamos que nuestra hormiga simplemente cae desde una enorme altitud y nada interferirá en su trayectoria.

Para entender que ocurrirá a continuación, debemos conocer primero algo importante.

La velocidad terminal

Cada objeto debido a su tamaño, forma y masa tiene lo que se conoce como «velocidad terminal». La velocidad terminal se trata de la velocidad máxima que un cuerpo puede alcanzar en caída libre antes de que la resistencia atmosférica contrarrestre su aceleración impidiendo que el cuerpo simplemente no pueda acelerar más.

Por ejemplo, una persona en posición horizontal y extremidades extendidas tendría una velocidad terminal de aproximadamente 198 km/h, independientemente de a que altura se encuentre. En postura aerodinámica de bala se podría llegar hasta los 500 km/h. En cambio una gota de agua tendría una velocidad terminal de 31,97 km/h, obviamente dependiendo de su tamaño.

En caída libre se llegan a alcanzar 200 km por hora
En caída libre se llegan a alcanzar 200 km por hora. Imagen por Unsplash

¿Qué pasaría si un paracaidista se lanza pegado a otro? Al sumar más peso caerían más rápido y entre ambos lograrían alcanzar una velocidad terminal por encima de los 200 km/h. Pero también tardarían más en alcanzar su velocidad máxima.

No moriría la hormiga

La velocidad terminal promedio de una hormiga es de unos 6,4 km/h, ridículamente muy poco. Dada su constitución da igual si cae desde una mesa, un árbol o un avión, tardaría apenas uno o dos segundos en alcanzar su velocidad máxima. Y alcanzados esos 6,4 km/h no acelerará más.

Para que el impacto de la caída te mate no importa tu peso o tu masa, si no la potencia del impacto condicionada por la velocidad de caída. Y recordemos que las hormigas son insectos capaces de levantar el doble de su peso, además de ser muy conocidas por su su gran resistencia a las bajas temperaturas y a la presión atmosférica.

Por lo tanto da igual lo diminuta que sea la hormiga o lo ridícula que sea su masa, chocar a 6,4 km/h no supone un peligro para ella. De hecho más que chocar o caer, aterrizará al llegar al suelo, y con más levedad que una gota de agua.

Así que si lanzaramos una hormiga desde un avión esta sobreviviría. Pero caería tan despacio que ahora nos preguntaremos si tal vez llegará antes el avión a nuestro destino que la hormiga al suelo.

Imagen: Unsplash
Fuente: CienciaStuff
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