iPad, una tecnología 27 años en desarrollo

Corría el año 1986, Steve Jobs concedía una charla sobre tecnología. Una charla en la que predijo el iPhone, Google StreetView, y el iPad.

Steve Jobs presentando el iPad

Corría el año 1986, Steve Jobs concedía en el Center for Design Innovation una charla sobre una amplía gama de diversos temas de tecnología. Una charla en la que el mismísimo Jobs predijo el iPhone, Google StreetView, y un mejor diseño de los ordenadores domésticos.

Aquella charla se pudo recuperar gracias a una cinta de cassette original de Marcel Brown. Se descubrió que contenía 30 minutos adicionales de preguntas y respuestas con el difunto visionario.

Steve Jobs de joven

Una charla que vale su peso en oro

En el párrafo anterior enlazo la fuente original de la cinta de cassette, que, si te defiendes con el inglés, es una lectura bastante recomendada. Entre los diferentes temas nos hablaba sobre la redes inalámbricas, un concepto que que asemeja a la App Store, y el iPad.

Ante la pregunta sobre cómo cree que funcionarían los ordenadores en el futuro la visión de Jobs era de un estándar global, una red universal que permitiría a todo el mundo comunicarse, algo que hoy es posible gracias a la extensión de Internet por todo el globo.

«Estamos creando ordenadores que están pensados para ser independientes, uno por persona. Pero no pasará mucho tiempo antes de que aparezca una comunidad de usuarios que quieran conectarlos todos. En última instancia, los ordenadores serán una herramienta de comunicación, en los próximos 5 años los estándares para lograr esto van a evolucionar».

Steve Jobs en el Center for Design Innovation, 1986

Jobs nos contaba sobre Xerox, la compañía de donde proviene el ratón y el concepto de las ventanas que posteriormente adoptó el Mac. Xerox realizó un experimento en su centro de investigación; conectaron 100 ordenadores a una única red local donde se compartía unas listas de distribución que se acabarían convirtiendo en tableros de anuncios y páginas web, tanto de temas mundanos como voleibol o comida china, y en poco tiempo había ya más listas que personas.

Esta fue la revelación que a Jobs le provocó la idea de comunidades conectadas mediante redes, uniendo a personas de todas partes del mundo. Hay que destacar que por aquel entonces las tecnologías de redes aún estaban en desarrollo. Quedaba un camino por delante antes de llevarla a los hogares y aún tenían que implementarlas en entornos de trabajo.

Finalmente, llegamos a lo que realmente interesa; el iPad.

Un ordenador en un libro

En aquella misma charla Jobs nos contaba la estrategia de Apple, desde su punto de vista, básica decía:

«La estrategia de Apple es realmente simple. Lo que queremos hacer es poner un ordenador increíblemente genial en un libro que puedas llevar contigo, y aprender a usarlo en 20 minutos. Eso es lo que queremos hacer y lo queremos hacer en esta década».

Steve Jobs en el Center for Design Innovation, 1986

Con estas palabras Jobs nos describía literalmente una tablet al uso. Aunque no hiciera mención de una pantalla táctil si dejaba entrever que tendría una usabilidad diferencial a la tendríamos que acostumbrarnos en un primer contacto, tal como sucedió con esta tecnología cuando llegó al mercado por primera vez.

Pero sí que nos dejó mas detalles que describirían con mayor precisión la tecnología que desarrollarían 27 años más tarde. Jobs describía este «libro ordenador» como un sistema con un enlace de radio para que no tuvieras que conectarlo mediante cables a nada y aún así tener conexión con cualquier base de datos y el resto de ordenadores. Básicamente estaba describiendo lo que hoy conocemos como conexiones Wi-Fi, una tecnología que por aquel entonces se antojaba ficción.

Steve Jobs presentando el iPad

La clave para entender que Jobs no se refería a ordenadores como el MacBook con el concepto de «libro ordenador» está en que al comienzo de la conversación ya se refería a ellos como «ordenadores portátiles».

Finalmente, nos explicaba lo ineficiente que era distribuir el software a través de discos obligando al usuario a insertar el disco en un ordenador e instalar dicho software. Por esa misma razón Jobs ya contaba con que trabajarían en un sistema de distribución de software a través de la línea telefónica. Esta idea se vuelve sorprendente teniendo en cuenta décadas después fue Apple quien revolucionó el mercado del software con su App Store y el concepto de aplicaciones online y aplicaciones web.

Todo un visionario.

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