Han pasado 23 años desde la última transmisión de Mars Pathfinder: esta es su historia

Una misión sin la que existirían Curiosity y Perseverance

Superficie de Marte

El 27 de septiembre de 1997 la misión Mars Pathfinder de la NASA concluyó con su última transmisión de datos hacía la Tierra. La misión consistió en establecer una estación base en Marte, y, por supuesto, el primer rover de la historia en pisar el planeta rojo: el Sojourner.

La misión Pathfinder estaba destinada a durar un mes, pero su duración se prolongó hasta los tres meses hasta que las baterías de la estación comenzaron a fallar paulatinamente. Durante los cinco meses siguientes la NASA hizo todo cuanto pudo por tratar de reestablecer el contacto con Pathfinder, hasta que finalmente se dieron por vencidos y la misión por finalizada.

El primer rover marciano

Pathfinder despegó el 4 de diciembre de 1996 a bordo de un cohete Delta II desde Cabo Cañaveral, y en su interior contaba con un módulo de aterrizaje y un rover. Llegó a su destino el 4 de julio de 1997 en el valle marciano Arse Vallis. Iba equipado con instrumentos científicos para analizar la atmósfera, el clima, la geología, la composición de las rocas, y la tierra.

Mars Pathfinder
Estación de aterrizaje de Mars Pathfinder

Pathfinder fue la primera de una serie de misiones con destino a Marte que incluían un rover, y también fue la primera lanzadera en aterrizar con éxito desde el programa Viking de de la NASA en 1976.

Entre los objetivos de Pathfinder estaba servir como «prueba de conceptos» para futuras tecnologías y nuevos lanzamientos. En otras palabras, esta misión serviría para establecer las tecnologías a usar en futuras misiones a Marte, entre ellas los equipos para entrar en contacto con el suelo, o el sistema de aterrizaje para despegar o amortiguar el impacto en caso de necesidad. Uno de los aspectos más destacables de la misión fue su presupuesto, extremadamente bajo en relación con otras misiones con destino a Marte, algo que le permitiría a la NASA seguir desarrollando el programa Mars Environment Survey.

Para llevar a cabo los propósitos de la misión, por un lado el rover Sojourner realizó una serie de pruebas tecnológicas evaluando su propio rendimiento, una evaluación que le serviría de ayuda a la NASA de cara a diseñar sus futuros rovers e identificar las capacidades de ingeniería de estos en suelo marciano.

Por contraparte, la propia misión utilizaría por primera vez un nuevo método bastante innovador para entrar en atmósfera, sirviéndose de un paracaídas para frenar su descenso y un enorme sistema de bolsas de aire para amortiguar el impacto. Recordemos que la atmósfera de Marte es extremadamente delgada a diferencia de la Tierra, para valerse con unicamente un paracaídas haría falta uno tan grande que su elaboración (y posteriormente transporte) sería inviable.

El primero de muchos

Al rover Sojourner le siguió dos rovers más de la NASA que muchos de nosotros conoceremos, el Spirit y el Opportunity, que ambos aterrizaron en 2004. Ocho años después sería turno del Curiosity, y así hasta el día de hoy, que será el turno del rover Perseverance.

Rovers de Marte
Los rovers Spirit/Oportunity (izquierda), Curiosity (derecha) y Sojourner (abajo izquierda), junto a dos científicos de la NASA

Perseverance en concreto forma parte del programa Mars 2020 que ya ha despegado el pasado julio y su aterrizaje está programado para el 18 de febrero del 2021. Junto al programa Artemis es con diferencia una de las misiones más ambiciosas de la NASA y sin la Pathfinder no habría sido posible llegar a donde estamos hoy.

Y ayer mismo, hizo 23 años de su última transmisión, antes de apagarse y quedar amparada al olvido en las llanuras rojas del planeta vecino.

Fuente: Space

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