Dinosaurios y ADN, ¿es posible traerlos de vuelta?

Hace relativamente pocos meses se hallaron nuevas muestras de ADN de dinosaurio probablemente intacto. ¿Estamos cerca de ver un Parque Jurásico?

Fósil
Publicado por: Adrián Ruiz Artículo original: mayo del 2020

El pasado 4 de marzo se publicó un artículo en la National Science Review que sugería el descubrimiento de los primeros restos no fosilizados de ADN de dinosaurio. Tal como explicaba en el artículo sobre el ADN, este contiene toda la información sobre su portador.

El hallazgo de ADN sin fosilizar es un hecho bastante notable, ya que por su simple condición al estar intacto nos aporta mucha más información sin deteriorar sobre la estructura de su portador. No son pocos los que han empezado a soñar con la idea de un ‘Parque Jurásico’ real.

Pero, ¿es realmente posible traer de vuelta a los dinosaurios?

Antecedentes

No es la primera vez que obtenemos muestras jurásicas de ADN, incluso hemos conseguido cosas que pueden parecer mucho más significativas todavía: restos de carne, piel y pelo de mamut casi intactas que tienen entre 20.000 y 60.000 años de antigüedad.

Mamut

De estas muestras se han podido extraer células que contienen el núcleo donde se encuentra el ADN y se han introducido en el óvulo de un elefante hembra. Al hacer esto algunos genes del ADN de mamut se reactivaron tratando de generar las proteínas necesarias de su especie, pero las muestras genéticas estaban tan deterioradas que las células no sobrevivieron.

El ADN es delicado, tiende a deteriorare con facilidad y en apenas 500 años pierde la mitad de su información. En casos de temperaturas más bajas puede prolongarse su conservación, pero no para toda la vida.

En el pasado ya hemos intentado la clonación con el bucardo, una cabra montesa ya en extinción. Se intentó realizar su recuperación a partir de otras cabras con una genética similar, y solo lo logramos durante unos minutos. En el caso de los dinosaurios sería mucho más complejo. Hablamos de una especie que lleva más de 66 millones de años extinta, y su pariente más cercano dista mucho de parecerse en algo, lo que hace casi imposible traerlo de vuelta.

El hallazgo

El estudio analizó dos huesos de cráneos de juveniles del hadrosáurido Hypacrosaurus stebingeri, un dinosaurio herbívoro que vivió en la actual Montana hace 75 millones de años.

Hypacrosaurus stebingeri
Hypacrosaurus stebingeri

Dentro de estos diminutos fósiles los investigadores observaron lo que parecían ser células. Algunas paralizadas en el proceso de división, otras contenían núcleos, las estructuras celulares que almacenan el ADN. Asimismo estas células parecían contener espirales con aspecto de cromosomas, los hilos condensados de proteínas y ADN que se forman durante la división celular.

Esto despertó la inquietud de los investigadores y se plantearon la duda, ¿y si la muestra no estaba fosilizada? Para comprobarlo suele emplearse una técnica que consiste en utilizar anticuerpos: estos atacan directamente las bacterias y pueden ser modificados para buscar estructuras concretas e incluso arrastrar con ellas un señal.

En el caso de un fósil esto no es posible debido a la mineralización del tejido, en ella los anticuerpos no actúan igual. Si la técnica se emplea en un fósil y los anticuerpos logran adherirse y emitir su señal, significa que se ha encontrado tejido no fosilizado.

Muestra ADN del Hypacrosaurus
El cartílago de un Hypacrosaurus contiene dos células paralizadas en plena división (izq.) que contienen un material oscuro consistente con los núcleos celulares. Una célula, observada con más aumento (centro), contiene lo que parecen ser cromosomas condensados. Cuando se sumergen en yoduro de propidio, que se usa para teñir el ADN de células vivas, empiezan a brillar unos puntitos condensados dentro de las células aisladas del Hypacrosaurus (dcha.), lo que sugiere la presencia de una sustancia que se comporta como el ADN. Fuente: National Geographic

¿Significa esto que podremos resucitar a los dinosaurios? Evidentemente no.

Los investigadores no han intentado extraer ADN de las células fosilizadas. Por lo tanto no han confirmado si el material es ADN inalterado o algún tipo de descomposición del material genético. También advierten que si detectan la presencia de ADN dentro de las células del dinosaurio probablemente sean fragmentos diminutos, alterados y enredados con lo que en su día fueron proteínas.

El estudio sirve para recordarnos que los fósiles pueden conservar durante millones de años estructuras microscópicas e incluso vestigios de las moléculas que componían las células de un organismo, como pigmentos o proteínas. Un estudio similar descubrió biomoléculas en un fósil de Dickinsonia, una criatura que vivió hace más de 500 millones de años, y las usó para confirmar que el organismo era un animal y no otra forma de vida.

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