#3 Conociendo a los genios: Elon Musk

PayPal, SpaceX, Tesla, SolarCity, lanzallamas... ¿hay algo que no haya creado este hombre?

Elon Musk

Hace bastante tiempo inicié una serie de artículos que por descuido acabó a medio empezar, una serie de artículos donde repaso la trayectoria de las mentes más brillantes y atrevidas que hay detrás de aquellas grandes corporaciones que lideran los sectores tecnológicos más importantes.

En el pasado conocimos a Mark Zuckerberg y Jeff Bezos, hoy le llega el turno a Elon Musk, el hombre que aspira conquistar Marte.

Infancia y juventud

Elon Musk nació un 28 de junio de 1971 en Pretoria, Sudáfrica. Era hijo de Errol Musk, un ingeniero sudafricano, y Maye Musk, nutricionista y modelo canadiense. Además cuenta con dos hermanos, Tosca Musk que es productora cinematográfica, y Kimbal Musk, director ejecutivo de OneRiot.

Elon Musk y su familia
Familia Musk

Elon empezó a aprender programación a la edad de los 10 años con su primer ordenador; una Commodore VIC-20. Desarrolló él solo un videojuego llamado Blastar, que dos años después vendería por unos 200 dólares. Una versión gratuita en HTML5 puede disfrutarse en el siguiente enlace: https://blastar-1984.appspot.com/

A partir de entonces, de los 12 a los 15 años Musk tuvo una infancia difícil. En la escuela sufría bullying por parte de sus compañeros, tenía problemas en casa, una relación complicada con su padre, y violencia emocional por su parte. Además tuvo una crisis existencial influida por sus lecturas de Nietzsche y Schopenhauer.

Con motivo de evitar el servicio militar obligatorio, después de graduarse de la secundaria y de que sus padres se divorciaran, él y su madre se marcharon de Sudáfrica y emigraron Canadá.

Elon Musk de joven

Años más tarde gracias a una beca pudo estudiar Administración de Empresas y Física en la Universidad de Pensilvania. Aquello le valió un título del Wharton School y estuvo un año más en la universidad para terminar su segundo título en Física. Tras lograrlo, decidió dedicarse al mundillo Internet en plena era de las punto com.

Primeros logros

Muchos sabrán que fue co-fundador de PayPal, pero lo cierto es que antes de PayPal ya estuvo involucrado en otro negocio. En 1995 junto a su hermano Kimbal y Greg Kouri fundaron Zip2. Zip2 era una compañía que proporcionaba software de guías locales para periódicos en Internet. En 1999 su éxito era tal, que ya gestionaba un total de 200 webs, lo que llevó a su venta por 300 millones de dólares a AltaVista, subsidiaria de Compaq Computer.

El siguiente paso sería X.com, una empresa dedicada a controlar servicios y pagos financiaros a través de la red con un sistema eficientemente sencillo. Se fusionó con Confinity (una empresa que permitía transferencias de dinero entre PDA’s Palm Pilot), y aquello daría lugar a la conocida PayPal Inc.

Paypal

Solo le bastaron 5 semanas a PayPal para contar con más de 100.000 clientes, convirtiéndose rápidamente en un competidor directo de otras marcas como Visa o eBay, empresas que intentaron cerrar PayPal mediante acciones legales. Obviamente no lo consiguieron, y en su lugar eBay adquirió PayPal por 1.500 millones de dólares a finales del 2002.

De aquella lucrativa venta, siendo Elon Musk accionista mayoritario se llevó 180 millones de dólares, de los cuales destinó 100 millones para fundar SpaceX, 70 millones para fundar Tesla, y 10 millones para fundar SolarCity.

Como curiosidad los demás miembros del equipo de PayPal también fundaron sus propias compañías de éxito, como Youtube, LinkedIn, Yelp, Palantir Technologies y Jammer.

De PayPal al espacio

Tras la millonaria venta Elon Musk comenzó a investigar la viabilidad de enviar un cohete a Marte. Cada cohete Delta-2 de Boeing costaba entre 50 y 60 millones de dólares por misión, y precisaba de al menos 2 misiones.

Intentó comprar sin ningún éxito los cohetes intercontinentales de ICBM, unos misiles rusos pero sin incluir las cabezas nucleares. Tras el fracaso en las negociaciones, convenció a sus socios de desarrollar unos cohetes reutilizables pensados para lanzar satélites pequeños, un nicho emergente.

SpaceX

De este modo en 2002 nació Space Exploration Technologies, más conocida como SpaceX, y se dedicarían fervientemente a desarrollar sus propias lanzaderas espaciales con tal reducir costes y ganar fiabilidad. Sus dos primeros cohetes serían el Falcon 1 y el Falcon 9, junto a su primera cápsula, la Dragon.

6 largos años de investigación, intentos y fracasos le costaron a SpaceX para conseguir lo que más ansiaban; cohetes 100% reutilizables. Finalmente tras empezar a obtener buenos resultados, en 2008 la NASA firmó un contrato con SpaceX por 1600 millones de dólares para 12 vueltos de su cohete Falcon 9 a la Estación Espacial Internacional, reemplazando así al Transbordador Espacial que fue retirado el 2011.

Entre los objetivos de SpaceX no solo están los cohetes reutilizables. Primero tenemos Starlink, un proyecto de la compañía pensado para crear una constelación de satélites de Internet. Su objetivo es brindar de un servicio de banda ancha, baja latencia y cobertura mundial a bajo coste. Precisamente este mismo año ha arrancado el proyecto con los primeros satélites lanzados en órbita de un total de 11.943, y algunas noches, en cielos despejados, es posible observar el despliegue de estos satélites, como una fila de estrellas perfectamente alienadas. En España también.

Si te pica la curiosidad, en la siguiente página poniendo tu ubicación es posible comprobar cuando serán visibles estos satélites en tu posición: https://james.darpinian.com/satellites/?special=starlink

Por otro lado está el mayor sueño de Elon Musk; establecer una colonia en Marte. La intención detrás es un largo proyecto en distintas fases que consiste desde la posibilidad de enviar cohetes a Marte, estudiar su superficie, hasta encontrar medios para la autosostenibilidad. También, por supuesto, mandar los primeros humanos al planeta rojo.

Existe una serie de National Geographic llamada ‘Marte‘, medio ficción medio documental, que cuenta con la colaboración de SpaceX y viene a ilustrarnos cómo se quiere llevar a cabo este plan.

Tesla y el futuro de la automoción

Elon Musk siempre ha tenido conciencia por la vida de la Tierra y el futuro de la humanidad, eso queda demostrado en su interés por establecer colonias en Marte y asegurar nuestra propia existencia.

Parte de este plan también lo vemos en la automoción, uno de los sectores más contaminantes que existen. Musk siempre estuvo interesado en el coche eléctrico.

En 2003 JB Straubel y Elon Musk conocieron el prototipo de un deportivo eléctrico que tenía la empresa AC Propulsion, Musk intentó convencerlos de que comercializaran el coche pero la empresa no estaba interesada. En su lugar, la empresa les puso en contacto con Martin Eberhard y Marc Tarpenning y fundaron juntos Tesla Motors, donde Musk invirtió el 98% de su financiación, además de diseñar personalmente el logotipo de la compañía.

Tesla

Con SpaceX cierto es que afrontaron una enorme cantidad de fracasos, pero eran fracasos que formaban parte del desarrollo, lanzar un cohete es algo muy delicado. En cambio con Tesla Musk infravaloró bastante el capital necesario para llevar a cabo el objetivo de la compañía, lo que la ha llevado por un largo historial de problemas financieros y accionistas. Igualmente, pese a su complicada trayectoria han logrado mantener el tipo y auparse como la empresa de automoción más innovadora y avanzada no solo en coches eléctricos, si no también en coches autónomos.

A día de hoy son el segundo fabricante de coches en capitalización bursátil, por detrás de Toyota.

Los demás proyectos de Musk

SpaceX y Tesla es lo que más conocemos, pero no son sus únicas empresas. La venta de PayPal y el buen crecimiento de SpaceX y Tesla le ha permitido desarrollar otros proyectos muy prometedores.

Por un lado tenemos SolarCity y Tesla Energy, que siguen la misma filosofía subyacente de Tesla: combatir el calentamiento global. SolarCity es una empresa fundada por su primo donde Musk es el principal inversor y presidente de la junta. Su objetivo es proveer de productos fotovoltaicos, como paneles solares para hogares, con tal de extender la energía solar y hacerla más asequible.

Tesla Energy consiste en unos sistemas de baterías, Powerwall y Powerpack, alimentadas con energía renovable. Igual que SolarCity, van destinadas para el uso doméstico en hogares.

Neuralink

También tenemos Neuralink y OpenAI. La primera se trata de una empresa de nanobiotecnología y su objetivo consiste en integrar el cerebro humano con la inteligencia artificial, con el propósito de ayudar a los seres humanos a fusionarse con el software y mantener el ritmo de los avances en inteligencia artificial. Estos avances podrían mejorar la memoria o permitir una interacción más directa con los dispositivos informáticos.

OpenAI por su parte, es una empresa que investiga la inteligencia artificial sin ánimos de lucro con el objetivo de promover y desarrollar inteligencias artificiales que sean amigables. Musk en más de una ocasión ha mostrado su preocupación por el rumbo que podría tomar el desarrollo de la inteligencia artificial en las grandes empresas.

Finalmente tenemos a The Boring Company, el más extraño y alocado proyecto de Musk. Su propósito es crear una red de túneles debajo de Los Angeles y Las Vegas para facilitar la afluencia del tráfico, y es una empresa bastante conocida por desarrollar productos peculiares para conseguir financiación. Por ejemplo, en 2017 Musk aseguró que si lograban vender 50 millones de gorras de la compañia pondrían a la venta un lanzallamas. Más adelante defendía, en tono de humor, la necesidad de un lanzallamas contra un apocalipsis zombie.

La gente no tardó en bromear con que Musk provocaría el apocalipsis con tal de vender lanzallamas.

Su visión de futuro

Gracias a un profundo conocimiento en varios campos tecnológicos le permite ver el camino más adecuado en cada ámbito. Mientras que fabricantes como Toyoda, Honda o Kia apostaban por el hidrógeno para alimentar a sus coches eléctricos, Musk vio la importancia en el uso de baterías frente al hidrógeno y su complicada creación y almacenamiento.

La conducción autónoma ha sido otro pilar importante. Mientras que el resto de compañías han apostado por LIDAR, una tecnología que permite determinar la distancia desde un emisor láser a un objetivo utilizando un haz de láser, Tesla decidió prescindir de ello y apostar por el uso de un ordenador que procesa las imágenes de las cámaras para reconocer y comprender los entornos mediante IA.

‘Todos van a olvidarse de LIDAR, esa es mi predicción, subraya mis palabras. LIDAR no lleva a ninguna parte. Cualquiera que se apoye en LIDAR está perdido. Sensores caros que son innecesarios. Es como tener muchos apéndices muy caros. (…) Una vez que resuelves la visión, LIDAR no tiene ningún valor, de manera que acabas con un hardware muy caro sin valor para el coche.’

Elon Musk

En 2019 Tesla desarrolló y produjo su propio ordenador para la conducción autónoma capaz de procesar 2300 fotogramas por segundo consumiendo tan solo 72 vatios.

La paradoja de Fermi

Para finalizar el artículo, que mejor que dos declaraciones de Musk sobre su hipótesis de la realidad y las simulaciones. Unas declaraciones que defienden el hecho de que podríamos estar viviendo en una simulación, y que sin duda dan mucho que pensar.

La ausencia de cualquier percepción de vida puede ser un argumento a favor de que estemos dentro de una simulación. Como cuando estás jugando un videojuego de aventuras y ves las estrellas en el fondo, pero no puedes llegar allí. Si no es una simulación, entonces quizás estemos dentro de un laboratorio y hay alguna civilización extraterrestre que por curiosidad nos está observando cómo nos desarrollamos, como el moho en una placa de Petri. Si miras a nuestro nivel tecnológico actual, algo raro tiene que ocurrirle a las civilizaciones, en el mal sentido… Y podría ser que hubiera muchas civilizaciones de un planeta que estén muertas.

Elon Musk
Elon Musk

Si asumes cualquier tasa de mejora, entonces los juegos serán indistinguibles de la realidad, o la civilización desaparecerá. Ocurrirá una de las dos cosas. Por lo tanto, probablemente estamos dentro de una simulación, porque existimos. Creo que lo más probable — esto solo es una cuestión de probabilidad — es que haya muchas simulaciones. Las puedes llamar realidad, o las puedes llamar multiverso.

Elon Musk

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