El problema de China con el aceite reutilizable

Un problema de salud que afecta a más de 300 millones de personas

Puesto de comida callejera

En los últimos 10 años el gigante asiático ha estado enfrentando un serio problema alimenticio que afecta a casi toda Asia, un problema que se suma a una larga lista de problemas de salud que arrastran desde hace décadas y van solucionando poco a poco.

Aproximadamente 300 millones de ciudadanos han sido y siguen estando expuestos a un aceite reciclado cuya composición es capaz de alterar el ADN, dando lugar a varios tipos de cáncer u otras enfermedades asociadas.

Pero, ¿qué ocurre en China con el aceite como para llegar a tal situación?

Una crisis alimentaria

Es importante matizar que Asia es un continente con una rica cultura en comida y cocina, extensamente variada y con tradiciones que se remontan a varios siglos. Depende de a dónde vayas puedes encontrarte platos, variedades y costumbres culinarias muy diferentes a lo ancho de todo el continente, desde la cocina cantonesa a la de estilo imperial, o la famosa sopa Bak kut teh, considerada un tesoro nacional de Singapur.

Bak Tuk Teh

El problema derivado del aceite asiático realmente poco tiene que ver con las tradiciones y las costumbres de una sociedad profundamente tradicional, sino que se trata de un problema alimenticio que tiene sus bases en la delincuencia y la estafa, un delito grave contra el que las autoridades lleva combatiendo 20 años, con una operación a gran escala realizada en 2014. Y aún así el problema persiste y todavía sigue.

En China cuando un ciudadano compra aceite y lo utiliza para cocinar, este aceite usado ha de tirarse a una alcantarilla especial pensada exclusivamente para el aceite. Esto aplica tanto a ciudadanos, como a restaurantes y puestos de comida rápida.

Dichas alcantarillas no dejan de ser un punto más de reciclado como cualquier contenedor amarillo o verde para reciclar materiales como el vidrio o el plástico. Sí, en China el aceite se considera otro material más a reciclar. Para ello el país cuenta con un sistema de alcantarillas en paralelo que les permite almacenar los aceites usados en cocina, posteriormente estos son recogidos por funcionarios del gobierno y son llevados a plantas de tratamiento especializadas. Estos aceites son de gran utilidad para utilizarse con propósitos industriales como la elaboración biocombustibles. En otras palabras, no son destinados a reutilizarse para uso alimenticio.

Planta industrial china de reciclaje de aceite
Planta industrial china de reciclaje de aceite

El problema comenzó cuando algunos negocios y particulares empezaron a acceder ilegalmente a las alcantarillas especiales para extraer aceite con propósito de reutilizarlo. Inmediatamente la policía comenzó a perseguir esta práctica pero igualmente fue creciendo hasta el punto de que surgirían organizaciones criminales especializadas en extraer dicho aceite para revenderlo más barato que el aceite original.

Para ello cuentan con un proceso bastante rudimentario en el que extraen el aceite de las alcantarillas, filtran las partículas grandes, mediante calor y presión eliminan el agua, añaden barro para que al filtrar nuevamente arrastre el resto de microparticulas, y finalmente echan lejía u otros desinfectantes para limpiar el color del resultado. El aceite obtenido al mezclarse con cualquier aceite vegetal se diluye perfectamente y logra pasar totalmente desapercibido. A simple vista, parece un aceite cualquiera.

Persecución sin fin

Una de las razones por las que el aceite reciclado logra tener tanto impulso en China se encuentra en los puestos callejeros de comida rápida, debido a su ajustada economía se ven forzados a recurrir a este aceite más barato para asegurar el negocio.

Desde que empezó la práctica las autoridades han estado luchando contrarreloj lo mejor que pueden. Por ejemplo, se han aplicado nuevas políticas y leyes para asegurar que los aceites de los puestos callejeros no sean vertidos a las alcantarillas de reciclaje, sino en contenedores portátiles para evitar su robo.

Puesto de comida callejera
Puesto de comida callejera

Otro problema se encuentra en algunas empresas legales de Taiwan, China y Hong Kong las cuales han recurrido a estos aceites reutilizables y los han distribuido por toda Asia, sin ir muy lejos, Singapur lleva desde 2014 midiendo la calidad de los aceites en todos sus restaurantes. Algunas de las empresas que han sido pilladas utilizando estos aceites han acabado siendo objetivo de enormes multas, y hasta un ejecutivo de ellas ha sido condenado a 22 años de cárcel. En China y Taiwán, aparte de perseguir esta práctica también cuentan con medidas de concienciación para evitar que la población compre aceite reutilizable y conozcan los graves peligros que supone para la salud.

De los estudios realizados, los problemas para la salud son extremadamente graves. Estos aceites cuentan con una composición química plagada de hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs) como el benzopireno y el naztaleno, causantes del cáncer de pecho, tracto digestivo, pulmones, tiroides y médula ósea. Antes de su mezcla es fácil distinguir ambos aceites, el aceite reciclado sin diluir tiene una composición totalmente oscura.

Izquierda: aceite usado sin diluir. Derecha: aceite usado diluido y mezclado
Izquierda: aceite usado sin diluir. Derecha: aceite usado diluido y mezclado

Entre tanto las organizaciones criminales se adaptan como pueden y ya no recurren a las empresas aceiteras, sino que se dedican a rellenar garrafas con etiquetas falsas y aceite reciclado mezclado con otros aceites, creando de este modo hasta un 35% de producto gratis.

Imagen: Unsplash

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