La amenaza de Andrómeda

Cuando los virus venían del espacio.

Portada La amenaza de Andrómeda

Últimamente estoy aprovechando bastante el confinamiento para consumir mucho cine de ciencia ficción que llevaba meses en mi lista de pendientes. Mientras que algunos clásicos como ‘Alphaville’ o ‘Sneakers’ siguen esperando para ser las siguientes, ya he tenido la ocasión de disfrutar por primera vez de ‘La amenaza de Andrómeda’, un clásico scifi catastrofista de 1971, con pandemia incluida.

‘La amenaza de Andrómeda’ viene de la mano de un talentoso director como es Robert Wise, que en su larga trayectoria llena de trabajos podemos encontrar ‘Sonrisas y lagrimas’, ‘West Side Story’ y ‘Star Trek’. Razón de más para darle una oportunidad a este filme.

Por otro la película está basada en la novela de Michael Crichton, autor de Jurassic Park. Por entonces Crichton no era si quiera un escritor destacado, nadie lo conocía aún. Pero la novela de Andrómeda lo catapultó a la fama, fue best seller, y amasó una fortuna realizando acuerdos con Hollywood.

Cabe destacar que Crichton, entre otras cosas, más tarde dirigió ‘Coma‘ y Almas de metal‘, la película original en la que se basa la serie de HBO, ‘Westworld’.

Una epidemia que viene del espacio

Sobra decir que estamos hablando de un clásico de ciencia ficción de los años 70, así que es lógico pensar que en su argumento se tomaron muchas libertades dignas de tópico. Aún así llama la atención que pese a lo desactualizada que puede ser, es una película que respeta mucho los estándares científicos, tecnológicos e incluso biológicos.

‘La amenaza de Andrómeda’ empieza en una pequeña aldea ubicada en Nuevo México donde al parecer todos sus habitantes han sido víctimas de una exposición virulenta. Un equipo de urgencia formado por profesionales en distintas áreas tendrá que investigar la zona, para luego trasladar su investigación a un laboratorio secreto con tecnología muy avanzada, donde investigarán la naturaleza del virus y como combatirlo.

Pese a ser una película sobre epidemias y el fin del mundo no hay héroes en ella, no hay secuencias de acción, ni gritos de auxilio, ni movimientos agitados de cámara. Pero si hay crudeza y tensión constante en forma de intriga y determinación. En lugar de héroes tenemos un grupo de profesionales que, desempeñando lo mejor de su función, con objetividad y sin emoción, harán lo posible para salvar el mundo o al menos evitar un desastre mayor.

Un proceso de investigación

A diferencia de otras películas donde se nos muestra una epidemia como algo apocalíptico, emocional y terrorífico, en esta observamos el peligro inminente desde un prisma científico y político. Y es que afrontar una crisis no es algo sencillo cuando sabes que la vida de miles de personas dependen no solo de ti, si no del trabajo en equipo y de las personas que hay por encima de ti. Es todo tan frágil que no podemos permitirnos el caos.

Aún así es inevitable sentir cierto escepticismo con esta película especialmente a lo que tecnología se refiere. Pero se trata de una época en la que ‘La amenaza de Andrómeda’ era una de las películas más innovadoras que se habían visto. Es más, tuvieron el atrevimiento de convertir a uno de los científicos de la obra original en una mujer. Y estamos hablamos de una película de 1971.

También es lógico esperar la reacción que causó. No es que la tecnología estuviera tan presente en la vida de las personas como lo está hoy en día, por eso ver lápices ópticos o simulaciones virtuales en aquella época podía parecer algo mágico y espectacular.

Lucecitas que te dicen que todo está bien

Y aún así destaca que pese a la invención de tecnologías inexistentes supieron darle una lógica usual. Y es que nada en ‘La amenaza Andrómeda’ son licencias propias a baladí; toda la tecnología que se muestra, por inverosímil que parezca, tenía un propósito y una funcionalidad bastante lógica. Y eso es lo que más me ha gustado de la película.

Conclusión

Tenemos pocas películas sobre epidemias y ‘La amenaza de Andrómeda’ podría ser con diferencia la que más se acerca a una batalla real contra un virus desconocido. Vemos el proceso químico y humano que hay tras la lucha contrareloj a la que se enfrentan un grupo de científicos, en todo momento bajo las presiones de élites políticas y la extrema obligación de guardar silencio, lo cual hace que su trama sea tan interesante.

Los años 70 fue sin duda la década de la ciencia ficción y venían marcados por la grandilocuencia de Kubrick con ‘2001: Odisea en el espacio’ que se estrenó en 1968 y marcó una etapa.

Entre películas como ‘Solaris’, ‘El planeta de los simios’ o la ya mencionada ‘Almas de metal’, Andrómeda se corona como una de las mejores películas scifi de la época.

Así que si eres un amante de los clásicos y la ciencia ficción, aquí encontrarás una buena recomendación para el próximo fin de semana.

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