Jeux d’enfants, cine francés con tintes de comedia y romance

Con tintes de comedia negra y surrealismo, una de las mejores películas románticas del cine francés

Jeux d'enfants

No hay género de cine que más me eche para atrás que el cine romántico, pero como buen cinéfilo siempre estoy abierto a descubrir lo mejor de cada género, incluso de algunos tan poco atrayentes para mi como el cine de terror pese al mal uso que se le da actualmente.

Si algo he podido observar con el paso del tiempo es que en cuanto a romance tengo una predisposición al cine menos empalagoso y más abstracto, artístico y elocuente. Películas como ‘My Sassy Girl’ (la original), la trilogía ‘Antes del…’ o ‘Persiguiendo a Amy‘ son mis referentes principales y todos tienen un punto en común; dejan a un lado la cursilería y potencian otros aspectos, como el humor, la filosofía o la moral.

El cine francés destaca por dos aspectos muy característicos de su clase; las comedias y los romances, muchas veces separados entre sí. Pero entre películas de humor fácil e historias de llorera superficial hay obras magníficas que logran juntar ambas cosas de una manera ingeniosa y perfecta como es el caso de ‘Amélie’, y ‘Jeux d’enfants’ (‘Quiéreme si te atreves’) es otro ejemplo de ello.

Atrévete a querer

En forma de comedia negra, ‘Quiéreme si te atreves’ nos cuenta la historia de Sophie y Julien, dos pequeños y revoltosos críos que se han propuesto llevar hasta los límites un juego de cumplir retos de lo más atrevidos y comprometedores. Este peculiar juego que peca de ser inocente da lugar a una verdadera amistad entre ambos, y esto les servirá de autoconocimiento propio.

Jeux d'enfants
Mediante un tiovivo que simboliza en vínculo entre ambos, la pareja de amigos se retan entre sí

Los retos empiezan por cosas tan simples como estar una hora apoyado de un solo pie, hasta llegada la adultez presentarse a exámenes en ropa interior. Pero a más vayan creciendo los protagonistas así como la amistad entre ellos más irán convirtiéndose estos retos de simples bromas traviesas a compromisos más serios y emocionales. Aquí iremos descubriendo la fortaleza entre ambos protagonistas y su peculiar química sentimental, la autodestrucción y la moraleja que hay detrás.

Presentándonos a una Marion Cotillard bastante joven en el papel de Sophie, a su lado le acompaña Guillaume Canet como Julien. Ambos dan lo mejor de sí en unos papeles que logran encauzar y la relación entre ambos sencillamente encaja como dos piezas de puzle, aunque dos piezas un poco duras y que se deben forzar un poco para encajar del todo bien.

Marion Cotillard y Guillaume Canet en los papeles de Sophie y Julien
Marion Cotillard y Guillaume Canet en los papeles de Sophie y Julien

Pero el aspecto por el que más destaca la cinta es por su abstracción, su puesta en escena y su magia detrás. Como si un cuento «romántico-oscuro» de los hermanos Grimm se tratase, ‘Quiéreme si te atreves’ se atreve bastante con lo surreal, lo colorido sobre tonos negros y apagados, y las representaciones metafísicas que pretenden ser más un recurso artístico que un significado muy oculto que debamos escarbar para comprender. En este aspecto recuerda bastante a ‘Amélie’ pero sin ir a más, la nacionalidad y el arte es lo único que tienen en común, aunque ‘Amélie’ es más viva en color.

De entrada ‘Quiéreme si te atreves’ no es un reflejo de lo que es el amor en sí pero aún así logra ser una de las películas más románticas que existen. Mediante una representación de una hermosa relación de amor-odio se acerca bastante a lo que es el verdadero romanticismo. Y eso que la historia que nos cuenta es puro surrealismo extremo.

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